Hace ya cerca de un año, estaba trabajando en un proyecto de Gestión de la Innovación para Canarias, y justo en ese proyecto conocí a una madre emprendedora. Tenía un juego que fomentaba el trabajo de valores cívicos en la familia y le comenté que cómo era posible que ese juego no estuviera en los colegios. Intentando ayudar al proyecto de esta madre, creé un vídeo para que los seguidores de mi canal de Youtube (Educatutos) conocieran este juego, ya que mi mayor porcentaje de usuarios proviene de fuera de España (México y Colombia).

Hablando sobre el tema de la promoción de dicho producto, le insistí en que «regalar» un par de juegos a influencers en Youtube o Instagram, podría ser una de las mejores opciones que tenía. Al menos que contactara con ellos y ver si le pedían algo a cambio o qué podía salir de todo aquello.

En ese momento me pidió un poco de ayuda y que le recomendara algunos de esos influencers de las redes que podían, bajo mi punto de vista, ser factibles para la colaboración. Y una de esas opciones, fue la familia que forma parte del canal de Itarte Vlogs. Si bien le comenté que eran más una familia muy divertida, pensaba que existían otras familias muy interesantes, pero que tenían menor proyección mediática que ésta última.

La verdad es que yo seguía a esta familia día a día, me divertía mucho con su padre y las niñas. Pero empezaba a ver algunas cosas que como pedagogo me chocaban. Primero, me sorprendieron tirándose de un balcón a una colchoneta elástica, lo cual me pareció muy poco apropiado para que vean niñas pequeñas. Más que nada porque si tu padre se tira, la tendencia es imitar, sobre todo a esas edades, y si tienes ese puntito de temeridad que tienen algunos niños y niñas.

Digamos que con el paso de los días y las semanas, cada vez me parecía que los vídeos eran más una forma de recaudación, que vídeos de una familia «normal». Se había pasado de compartir experiencias en familia dentro de su propia extravagancia, a compartir vídeos diseñados para captar más suscriptores, y por lo tanto mayor recaudación económica. En este punto, no habría nada de malo, Youtube es una forma de crear tu marca y venderla, y por lo tanto ganar dinero. Pero cuando se pone en riesgo la salud de la familia, la cosa empieza a cambiar, y sobre todo cuando se da muy poca importancia a ciertos valores principales.

Yo, a día de hoy, aún no tengo hijos, y no será porque no quiera tenerlos. Me encantan, me chiflan y me parecen seres maravillosos que nos enseñan a vivir la vida de otra forma. Bueno, más que enseñarnos a vivir la vida de otra forma, nos hacen recordar el niño o la niña interior que hemos dejado un poco atrás, que se nos ha olvidado o con el que ya no tenemos tanto contacto por diferentes motivos, como el trabajo, obligaciones, el día a día…

Pero vamos al grano. Yo dejé de ver a esta familia cuando el padre destrozó, literalmente, un smartphone que costaba un poco menos de lo que cobro yo mensualmente por mi trabajo. Me pareció un atentado a valores como el respeto, la dignidad y el valor de las cosas. Y aquí ya no solo estamos hablando del valor económico que puede tener ese objeto, sino del límite que se traspasó al hacer un spinner con un móvil tan caro.

La gente empezó a criticarles duramente. Pero a mi, lo que más me marcó, fue empezar a leer a menores, y no tan menores, diciendo cosas como:

Todos los que aquí critican a este man es por que tienen mentalidad de carencia, mentalidad de pobres. Es un iPhone cualquiera! es costoso pero nadie de aquí le depositó dinero para que lo comprara. Si hay muchos queriendo uno y con su mentalidad mediocre piden que lo regale? está tarados! es su dinero, el trabaja, sus hijas se ven bien vestidas, su casa es bonita ya dejen de chingar con sus comentarios mediocres. Mejor pónganse a trabajar para que no les duela lo que la gente hace con su dinero y puedan comprar el iPhone que tanto piden regalado!

 

No critiquen a la gente el hizo o lo que quiso con el iPhone y no les tiene que importar lo que aga con el iPhone si todos quieren un iPhone trabajen no critiquen a ellos ellos y hicieron esto por su cuenta esperó no los sigan molestando

 

Jimena Martin Garcia por eso mismo me gusta este canal porque hacen lo que sea por divertir a la gente☺☺

Pero también hubo comentarios como estos:

estarás contento de petar 1100 pavos… esos son los valores que les inculcas a tus hijas para que valoren lo que vale el dinero… Que triste… Que vergüenza…

 

¿Tio porque rompes un iphone? igual puedes venderlo y luego darle el dinero a una ONG y no hacer el tonto clavando eso en un télefono que vas a usar una hora. Además esa cosa no gira en la mano, es demasiado grande. Espero que este video sea una broma. Que padres mas irresponsables. 14:09 No molas tio, que haces subiendo estas cosas a Youtube. Porfavor, PIENSA UN POCO

 

Yo pensé que este era un canal de gente normal de día a día no como de la gente rica que se gastaba el dinero en romper cosas caras que poca gente se puede permitir al ser tan caro en mi opinión antes de romper algo tan caro yo pensaría en los demás, el dinero que gente mucho más pobre necesita para comer y sobrevivir

Desde ese día, y como muchos otros de sus suscriptores me desuscribí de su canal. Ya llevaban un tiempo recibiendo críticas, y la gente empezaba a molestarse bastante cada semana. Además, el padre empezaba a mostrar sus inconformidad con las críticas, por lo que comenzó a enseñar a sus hijas que los haters eran gente tóxica, envidiosa, y demás adjetivos, cosa que en la mayoría de las ocasiones es totalmente cierta. Pero estaba metiendo en el saco de los haters a gente que comentaba su disconformidad con lo que mostraba en sus vídeos y que no creían que fueran valores adecuados para niñas tan pequeñas. Estos comentarios venían, sobre todo (por lo que estas personas decían), de padres de familia que veían sus vídeos con sus hijos y estaban cancelando la suscripción a su canal.

Pero en esta última semana ha pasado algo que ya ha rozado la sinrazón absoluta. Hay que aclarar que, aunque yo no estoy suscrito a su canal, existe una opción en Youtube en la que se destacan ciertos vídeos en tendencia. Y pude ver un nuevo vídeo en el que decían haber perdido a Alma, su perrita. Como muchos sabéis, yo tengo un perrete llamado Happy, y la verdad es que viendo en los vídeos a Alma, le había cogido cariño. Y me interesé por saber lo que había pasado y bueno… pues pese a todo, darles ánimos en un momento tan complicado. Los que tenemos perro sabemos lo difícil que es aceptar que lo has perdido, sea de la forma que sea.

Pero en lugar de encontrarme un vídeo en el que hablan sobre la pérdida de la perra, me encuentro un vídeo en el que recibe la llamada de la pérdida de su perra, y el padre de la familia decide seguir grabándolo todo. Y cuando digo grabándolo todo, es que se sube hasta en su coche y… conduce y graba al mismo tiempo. ¿Hola? ¿Hay alguien en casa? Bueno, momentazo de audiencia al más puro estilo de la televisión sensacionalista y decide grabar a sus hijas que están llorando a moco tendido al perder a su mascota.

En la vida, todo pedagogo y psicólogo sabemos que deben haber límites, y que lo normalizado no siempre es lo normal, como se desprende del comentario que dejó una niña que decía «este canal me gusta tanto porque hacen cualquier cosa por divertirnos».  ¿Qué opinas tú al respecto? ¿Es normal, o la niña lo estaba normalizando?

Bueno, pues tampoco hay que darle muchas más vueltas al asunto, ni hacer mucho más juicio de valor sobre lo que ha sido o pudo haber sido. Mi recomendación como Pedagogo es que toda familia sea cautelosa a la hora de acceder a canales digitales con sus hijos y con lo que les permiten ver. Resulta indispensable educarles y protegerles en el consumo y uso de medios digitales.

Recordemos que están en unas edades en las que lo que vean hoy como algo normal o cotidiano va a ser lo que reproduzcan como adultos.

Esta es mi opinión totalmente irrelevante, como diría otro YouTuber al que admiro. Puedes estar de acuerdo o no, eso ya es harina de otro costal.

¿Qué opinas tú?